Si el Islam enseña la paz, por qué hay musulmanes radicales?
En un mundo donde los titulares de las noticias suelen estar dominados por actos de violencia perpetrados en nombre de la religión, el islam —una fe practicada por más de 1.900 millones de personas en todo el mundo— suele encontrarse en el centro de la controversia. Una pregunta común y profundamente preocupante que muchos se hacen es: “Si el islam predica la paz, por qué hay musulmanes radicales?”.
Para responder a esta pregunta de forma integral, debemos separar las verdaderas enseñanzas del islam de los actos de quienes distorsionan su mensaje. También debemos profundizar en los factores sociopolíticos que impulsan la radicalización y por qué es injusto y peligroso equiparar una religión con las acciones de unos pocos individuos descarriados.
El mensaje central del Islam: la paz
La palabra “Islam” deriva de la raíz árabe “S-L-M”, que significa paz. El Islam exige sumisión a la voluntad de Alá (Dios) y, en esencia, promueve la compasión, la misericordia y la paz entre las personas.
El Corán, el libro sagrado del Islam, enfatiza repetidamente la paz:
- “Dios llama a la Morada de la Paz y guía a quien Él quiere por el camino recto.” (Corán 10:25)
- “Si ellos se inclinan hacia la paz, inclínense también ustedes.” (Corán 8:61)
- “No permitan que el odio de un pueblo les impida ser justos. Sean justos; eso está más cerca de la rectitud.” (Corán 5:8)
El Profeta Muhammad fue un ejemplo vivo de coexistencia pacífica. Incluso en tiempos de guerra, prohibió estrictamente dañar a civiles, destruir cultivos o dañar lugares religiosos de otras comunidades.
El ascenso de los musulmanes radicales: Qué causa la radicalización?
Entonces, si el islam promueve la paz, cómo surgen los musulmanes radicales? La respuesta reside en la radicalización, un proceso complejo y multifacético que lleva a ciertas personas hacia creencias extremistas y la violencia. Es fundamental destacar que la radicalización no es exclusiva del islam. Todas las grandes religiones, ideologías políticas o movimientos sociales han presenciado cómo algunos elementos marginales recurren al extremismo.
1. Opresión política y política exterior
Muchas regiones con una alta población musulmana han sufrido regímenes autoritarios, ocupaciones militares o intervenciones extranjeras. La guerra de Irak, el conflicto afgano y la crisis palestina son solo algunos ejemplos donde la intervención extranjera ha alimentado el resentimiento.
Los grupos radicales explotan estos agravios y presentan la violencia como una forma de resistencia, a menudo disfrazando sus agendas políticas con el manto de la religión para ganar legitimidad.
2. Marginación social y económica
La radicalización suele derivar de la pobreza, el desempleo, la falta de educación y el aislamiento social. Las personas vulnerables, especialmente los jóvenes, son blancos fáciles para los reclutadores que prometen un sentido de pertenencia, un propósito e incluso el paraíso en el más allá.
Las ideologías extremistas ofrecen una visión del mundo en blanco y negro, que puede resultar reconfortante para quienes se sienten desilusionados por la complejidad de la vida real.
3. Mala interpretación de los textos islámicos
Muchos musulmanes radicales recurren a la interpretación selectiva de versículos coránicos y hadices (dichos del Profeta) sacados de contexto. Por ejemplo, versículos revelados en el contexto de una guerra defensiva se utilizan indebidamente para justificar el terrorismo.
Estas distorsiones son propagadas por predicadores no autorizados, literatura clandestina y plataformas en línea, lo que facilita que personas sin educación o con trastornos emocionales caigan en la trampa de la ideología violenta.
El Islam condena enérgicamente el terrorismo
Destacados eruditos, instituciones y organizaciones islámicas de todo el mundo han condenado repetidamente el terrorismo y han aclarado que estos actos contradicen las enseñanzas del Islam.
- El jeque Abd al-Aziz ibn Baz, ex Gran Muftí de Arabia Saudita, declaró el terrorismo como “malvado e ilegal en el Islam”.
- El Consejo Musulmán de Gran Bretaña, la Universidad Al-Azhar e incluso imanes locales de países occidentales han emitido fatwas (dictámenes religiosos) condenando el extremismo.
El Profeta Muhammad dijo:
“Quien mate a una persona que tiene una tregua con los musulmanes nunca percibirá la fragancia del Paraíso”. (Bujari)
Esta declaración por sí sola constituye una contundente refutación a cualquier intento de justificar el asesinato de personas inocentes en nombre del Islam.
Los medios de comunicación occidentales y la propagación de la islamofobia
Lamentablemente, el sesgo mediático suele amplificar las acciones de los musulmanes radicales, ignorando los esfuerzos de la mayoría musulmana que denuncia la violencia.
Los actos terroristas perpetrados por musulmanes reciben una cobertura desproporcionadamente mayor, lo que genera la falsa percepción de que el islam es inherentemente violento. Por el contrario, los actos terroristas perpetrados por no musulmanes suelen etiquetarse como obra de “lobos solitarios” o “personas con trastornos mentales”.
Este sesgo ha provocado islamofobia, discriminación y crímenes de odio contra musulmanes comunes que no tienen nada que ver con el terrorismo.
Qué se puede hacer para prevenir la radicalización?
1. Educación y Concienciación
Enseñar la correcta comprensión de las enseñanzas islámicas es crucial para combatir el extremismo. Líderes religiosos, educadores y padres deben colaborar para promover la paz, la compasión y la justicia, tal como se enseña en el islam.
2. Abordar la desigualdad socioeconómica
Los gobiernos y las comunidades deben abordar la disparidad económica, el desempleo juvenil y la falta de oportunidades, especialmente en regiones vulnerables al extremismo. Construir sociedades inclusivas donde las personas se sientan escuchadas y valoradas reduce el atractivo de las narrativas radicales.
3. Monitoreo digital y participación comunitaria
Las ideologías radicales suelen propagarse a través de plataformas en línea. Las empresas tecnológicas, en colaboración con los gobiernos y la sociedad civil, deben monitorear y eliminar el contenido extremista. Simultáneamente, los líderes comunitarios deben generar confianza con los jóvenes y ofrecer espacios seguros para el diálogo.
Musulmanes auténticos vs. Radicales
Así como un criminal que dice ser cristiano no representa al cristianismo, un musulmán radical no representa al islam. Es injusto e intelectualmente deshonesto juzgar a toda una religión basándose en las acciones de unos pocos.
El islam es una religión de paz. El radicalismo es un problema humano, no religioso.
Reflexiones finales
Preguntarse: “Si el islam predica la paz, ¿por qué hay musulmanes radicales?” es ignorar las verdaderas causas de la radicalización y confundir la religión con el comportamiento humano. El islam, como todas las grandes religiones del mundo, predica la paz, la justicia y la compasión.
La respuesta no reside en el islam, sino en los conflictos geopolíticos, las injusticias económicas y las ideologías manipuladas. Los radicales no representan a los 1.900 millones de musulmanes de todo el mundo que viven en paz y luchan por el bienestar de la humanidad.
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Comprender el islam es el primer paso para vencer la ignorancia y el extremismo. Comparta este artículo para concienciar y contrarrestar las peligrosas narrativas que vinculan el islam con la violencia. Juntos, podemos promover la paz, tender puentes y combatir la radicalización desde su raíz.